HASTA LA VICTORIA SIEMPRE
18 de Marzo, 2008



HASTA LA VICTORIA SIEMPRE
Levantarme a las 5 de la mañana me costó mucho, pero sabía que lo tenía que hacer por algo. Al girar con el coche por la calle Tóth Árpád encontré a Javier y a Zoli esperando a todo el mundo. En unos pocos minutos ya estábamos allí todos, incluso los que siempre llegan tarde, habían venido. A las siete menos cuarto en punto llegó nuestro autobús con las profesoras a bordo. Después de que todo el mundo encontrara su sitio, empezó nuestro viaje hasta la victoria. Llegamos a Kecskemét en unas horas que parecían pocas, gracias al espectáculo de nuestro Javier y a las voces de las chicas, que de verdad sabían cantar. Zoli no cantó la boda de Figaro, lo que fue una lástima para Javier, con todo el esfuerzo que había hecho para convencerlo.
En Kecskemét las cosas empezaron bien. Al terminar la última canción nos dimos cuenta de que algo no iba bien, porque estábamos dando vuelta por la ciudad y el instituto Bólyai no aparecía en ningún sitio. Pero al final llegamos sin ningún retraso.
La inauguración empezó un poco más tarde de lo indicado, pero nos quedamos muy satisfechos con las preparativos, porque se veía que todo estaba muy bien organizado. Empezamos con un vídeo sobre el instituto en español. Acabado el vídeo, la coordinadora de la sección bilingüe de Kecskemét dio un discurso, luego escuchamos a la directora del instituto y a Marta Cerezales, Agregada de Educación, y después comenzaron las presentaciones de los alumnos que habían participado en uno de los viajes educativos que les ofreció la Embajada de España. Empezaron Zoli y Bogi con el Festival de Teatro en Sofía del año pasado, luego una chica de Budapest nos habló de la Ruta Quetzal y dos chicas hablaron del viaje educativo a Madrid durante el verano, organizado para los que terminaron el curso noveno en junio.
La coordinadora de Kecskemét me llamó para que diera mi discurso sobre mi experiencia en el Programa de Recuperación de Pueblos Abandonados. Tenía un poco de miedo, pero me dio mucha seguridad pensar en todas las cosas que me habían pasado en Granadilla y al final pude compartir mis sentimientos con el público allí presente.
La obra „El otro lado de la cama” nos encantó. Además, yo, que he participado en dos obras de teatro, nunca he visto a nadie que haya tenido el valor de cantar en un musical. Y las actuaciones de los alumnos de Kecskemét también me sorprendieron mucho, porque lo que hacían era increíble. El estribillo de „Las chicas son guerreras” resonó en nuestra mente mientras comíamos.
A las dos empezaron las competiciones. Cada uno estaba inscrito en una de las listas de los concursantes y subimos a las salas correspondientes. Yo participé en el concurso de Debate para los estudiantes del curso 13. Mientras esperábamos, estuvimos mirando las fotos, que habían sido enviadas para la exposición de fotografía relacionada con España o con la cultura hispánica. Me encantaron todas las fotos porque todos mostraban este mundo diferente en el que nos podemos comunicar gracias a la lengua española. Y empezó el concurso.
Al decir los resultados y entregar los últimos premios la coordiandora de Kecskemét le entregó a la profesora Sofía los diplomas de certificación diciendo: „Y podemos decir que es para los mejores…” Y esta frase lo dice todo. Ganamos el primer premio en siete categorías distintas y el segundo en otras cuatro. También nos llevamos a casa 1200 euros como ayudas al estudio.
Este uno de marzo ha sido especial para todos, para los participantes, para los ganadores, para los profesores y para toda la sección bilingüe, pues „el Fazekas” dejó el pabellón bien alto en el Sexto Encuentro Nacional de Institutos Bilingües de Español.
(Bélteki Eszter, 13.b)





